Dr. Alejandro Arvelo 

Filósofo de la religión, etnólogo, filósofo de la ciencia y metodólogo, Jesús Tellerías constituye una de las piedras fundamentales y una de las columnas de esta escuela, así como uno de los formadores de la generación del 80 en el ámbito filosófico. 

Egresado de la Universidad Patricio Lumumba de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se especializó en estudios históricos y etnológicos. Filósofo por definición, es profesor de Filosofía de la Ciencia y Filosofía de la Tecnología, además de metodología a nivel de grado y posgrado en la universidad. 

Posee un pensamiento propio y una obra, hasta ahora dispersa en ensayos y artículos publicados en revistas, que esperamos se decida a compilar. 

Bienvenido, profesor, a este archivo de la voz, que es uno de los programas de la gestión del profesor Eulogio Silverio. 

Usted tiene la palabra.

Dr. Jesús Tellerias 

Muchas gracias. 

Mi nombre, como les mencioné, es Jesús Tellerías Castillo, oriundo de Santo Domingo. Soy hijo de padres trabajadores: mi madre es enfermera y mi padre, mecánico de tractores Caterpillar y tractorista en el Central Río Haina y, anteriormente, en el Banco Agrícola, cuando este prestaba asistencia en rotura de tierra a los campesinos y a los constructores de la vía férrea del Central Río Haina.

 

Desde muy pequeño, tuve una inclinación hacia los estudios y, aunque no entendía completamente para qué servían, me propuse leer todo lo que pasaba por delante de mis ojos. Comencé con «Fellito y Tatica», un libro de alfabetización, pasando por Luis Pérez Espino de la colección Sembrador, hasta el libro segundo de lectura del cual aún recuerdo algunos fragmentos de poesía. 

Me interesé entonces en algunos autores como Amado Nervo, Rubén Darío, Juana Borrero y José de la Luz y Caballero, entre otros. 

Fernando de L. me proporcionó una formación de gran apertura hacia todo; quería saber de todo.

Con el tiempo, cuando entré al bachillerato en Ciencias Físicas y Naturales, porque pretendía estudiar Medicina Veterinaria, esperé la apertura del nuevo semestre en la universidad y completé otro bachillerato en Filosofía y Letras. Eso fue muy interesante porque, en esa época, conocí a Darío Solano, quien era profesor de Filosofía en el Liceo Eugenio María de Hostos y luego fue profesor y amigo nuestro aquí en la universidad. Eso me motivó mucho a leer sobre filosofía. Sin embargo, nunca imaginé que estudiaría filosofía como carrera académica; siempre estuve orientado hacia las Ciencias Naturales.